viernes, 5 de octubre de 2012





En fin
los desastres la volvieron
majareta y desazonada
Pero
cerremos la boca de una vez
y dejémonos estar
en una suspendida lágrima
que jamás tome conciencia



Ya no llueve en ningún lado
¿Lo ves?
Por allá prevengo luz de amanecer
evidenciando el misterio nocturno
con su risotada solar
Allá en la lejanía
¡Más allá!
¡Todavía más!
¿Ves aquella sombra escarnecida
huir de su apariencia fantasmal?
¿Ves aquella sospechosa pisada
volar invisiblemente su terror?
¿Oyes la horda de susurros
 desvanecerse en un escéptico murmullo?
Tu insomnio
                                    locuacidad de hastío
                                    despropósito de enmienda
te ha despertado
otra vez

(Kabalcanty. 1993)

martes, 2 de octubre de 2012

DE TIEMPO






DE  TIEMPO


-I-


Dejarse llevar
como fragilidad al viento.
Beberse uno,
año a año,
en los sorbos cotidianos.
Sin querer.
Sin poder,
en la impotencia
de la elección.
Andarse escamoteando
en las palabras
y sentirse personal
en el ámbito
que el papel moneda
tenga a bien encasillar.
Escucharse los ayes
tras la espesa cortina
de la prisa,
de la obligación,
del principio.
Aferrarse a tanto
sabiéndose tan poco.
Depositando los sueños
en los recodos
del ocio
                      para sentirse todavía.
Refugiarse
en ocho horas,
haciendo próspera
la panza del aburrimiento.
Quererse mucho
y negarse confeccionándose sayos,
más sayos,
hasta engrosarse tanto
que sería cansado,
desmitificador,
desarroparse,
observarse a la claridad.


Mientras tanto,
envejecerse y
morirse.




                              
-II-


Como arruga solapada,
                   tímida,
que crece tácita y rugosa,
                   imprevista,
tejiendo laboriosa tela,
                   íntima,
en el reducto de una lágrima,
                   cansina.


(Kabalcanty. 1993)

domingo, 30 de septiembre de 2012





Así como desciendes
(el pelo suelto confundido en tus pupilas)
entre los chasquidos ruborizados de las sombras
                       apagándote
                        en un escape de sílaba carcajeada
                        olvidándome en mi mirada
te meces orgullosa
                        desnuda
                        levantando tus piernas hasta el mentón
en los alféizares del deseo
que descansan de su caída al vacío

(Kabalcanty. 1993)

viernes, 28 de septiembre de 2012

POÉTICA









POETICA


Los versos brillan despiertos
en el tapiz de un cáncer hipócrita
derramado como sospecha fúnebre
en el sarampión maligno de una hoja
Mata como el oficio mata
y hierve las venas
en un palabreado desespero
que justifica postreros silencios

(Kabalcanty. 1993)

miércoles, 26 de septiembre de 2012

EL PARTO LITERARIO DE KAFKA


EL PARTO LITERARIO DE KAFKA


Ahí
en los subsuelos
dónde se vio horriblemente veraz
desnudo de sus ropas
del quehacer fraudulento
                                    el flaco hipocondríaco
                                    sublimó la bilis
                                    sofocándose con las ausencias
                                    en forma de viento
                                    y rumiantes sílabas


Laberíntica escalera
dormía en los deshechos
de una eternidad violada
tras sus espaldas cargadas
de un filtrado fósil llorón
Un pétalo ajado
vetusto de hermosura remota
colgaba de un hilo de su dedo
como el respeto del tiempo
con una pétrea obstinación
Su voto solitario
                                    una pequeñez poderosa
                                    ignorada
                                    de escarabajo
pendiente de un temor
que franqueaba hacia firmezas
libres de culpa
remitentes con la ilusión desdichada
que acalla la ebriedad
repantigada en un soslayo
pretenciosamente legal
Escandalosas zumbaban por el habitáculo
las briznas de hierba
desafiando su temblorosa verticalidad
que amarraron las gargantas condenadas
a los espectrales abalorios insomnes


Ahí
en los subsuelos
dónde se vio horriblemente veraz
quedó sentenciado
a chistarnos descarado
sobre nuestro frío estival

(Kabalcanty. 1994)

lunes, 24 de septiembre de 2012












¿Qué pudo decir
cuando cerró los ojos
y vio el miedo pintado de incertidumbre
en el tiempo que gastaba
coloreando sus prestigios amistosos
para sentirse observado?
¿Qué pudo decir él
tan enorme
enfundado en su abrigo de piel vuelta?
Apenas nada
Una turbación momentánea
que fumigó con la rabia de su auto
saliendo el primero en el semáforo
Sin embargo
personalmente
confundió su espejo retrovisor
con una lejanía inasequible

(Kabalcanty. 1994)

viernes, 21 de septiembre de 2012






Una maldición se descerrajó desde sus adentros
elevada en colérica aspa inmisericorde
rapando tergiversados emblemas
pendientes de sinfónicos consejos
Aquel pedazo inmóvil de mar
                                   aquella sabiduría salada
                                    enseñoreada en tu teórico deseo
                                    hueca
                                    meciéndose en el filo de su soga
te empapó el bajo vientre
con olas de obscenas posturas
espumándote universos
de sinceridad plata

(Kabalcanty. 1996)