viernes, 4 de octubre de 2013




Me preguntaste antes de morir
(era una noche detenida
rondándonos abandonados
como si fuésemos únicos)
entre la vorágine que imaginábamos
multicolor y plena de respuestas
con un hilo de voz
que antes gorgoteaba en tu pecho.
Contesté con una mirada al infinito
(el túnel azulado del pasillo
que desveló la enfermera)
y te supuse habitando
el frenesí de una loca velocidad
que nunca tendría meta.

Kabalcanty.copyright©



jueves, 3 de octubre de 2013

ALEGRÍA






- ALEGRÍA -


Cada vez más ilusoria, diminuta,
esparcida sobre una techumbre que no distingo,
confabulada entre contaminados pretéritos
que penden como esquirlas punzantes.
Me pierdo como pierdo el tiempo
cerrando los ojos y pensándote sinuosa,
cercana en una charla que nos moje
y nos haga reír cuando nos silenciemos.
Te imagino laureada, ausentando mi mano,
como enloqueces al festejo contagioso
ofreciendo tu sexo amorfo a la carcajada,
primaria,
libérrima,
espontánea,
glauca cuando levitaste en el mar,
prepotente toda aquel amanecer.
Entonces y siempre te añoro, hermana espumosa,
porque escribes poco y lo poco
vehementemente ilegible, deslavazado, 
parece polen casposo sobre mi chaqueta
que desacredita a todas las huellas.
A veces, cuando sonrío a ratos,
estúpidamente cuando nada me afecta,
te desparramas en una foto veteada,
blanca y negra, sin pose preciada,
en una música de no más de tres minutos,
a veces, me pellizcas un labio y marchas.


Kabalcanty.copyright©

lunes, 30 de septiembre de 2013






- Para mi amiga Marian -



El mundo no es una puesta de sol,
ni una noche con todo el favor de las brujas,
es tu beso apasionado, auténtico,
presiento,
el peso que yergue tus hombros
de la mano mundana que pulió
tantas soledades hasta bruñirlas;
aquí y ahora, al lado,
y desde aquellos hangares
que hoy duermen autobuses
y mañana conocieron mundo.


El epicentro del mundo:
vuestras manos en un abrazo bestial
crujiendo a la mediocre realidad
de una coordenada fallida.
Es el mundo creciendo entre los pies,
los dedos enraizados
entre una tierra caliente,
casi desconocida,
y una bóveda tan celeste
en todos los horizontes
de par en par.

Kabalcanty.copyright©30septiembre2013



miércoles, 25 de septiembre de 2013







El alcanfor en tu maleta
descerrajó la lágrima que no quise.
La euforia de tu vuelta
resonaba en otras voces
sobre la singladura de una pared.
Viajabas tu ausencia
y la demorabas perdido.

Kabalcanty©2011


martes, 24 de septiembre de 2013

PUNTO DE INFLEXIÓN






PUNTO DE INFLEXION



Te esperé en el bar Alemán
las horas en las que quise
reflotarme en el cubo de hielo
que se deshizo en mi café.


Me distingo en abril,
caminando Princesa abajo,
sin tino, sin pies verdaderos,
empujado sólo por inercia.
Gentes que acogen la calidez
con livianas ropas festivas
y  que, risueños a mi paso,
se uniforman de bullanga.
No pensaba en nada,
tiraban de mí Gran Vía,
Castellana, Santa María de la Cabeza.......
Volví al bar en siete días,
con un hatillo de esperanza
y dos paquetes de “Ducados”.
Ya no esperé tanto,
tal vez menos de lo que creo.
Llamé a tu casa
convencido de tu enfermedad,
de unos traviesos exámenes.
Pero no. No estabas.
Habías salido pronto,
pronto, tan pronto
como el sábado pasado.
Colgué el auricular y salí.
El tráfago orquestaba la tarde,
aquella tarde calurosa,
infesta de primavera.
Tomé cervezas sin ganas,
sujetando mi huesuda osamenta
sobre barras que deletreaban
un destello que se superponía
al mutismo que se cernía fantasmal.
Erré por un parque con niños,
evitando siempre el jolgorio
maduro de calles y avenidas.
Se endurecía en mí
una funesta compañera
que primero me ciñó las piernas,
luego, pecho y garganta,
hasta que se coló en mis ojos.
Con su humedad sentías frío,
el horizonte siempre más allá,
su silencio te punzaba las sienes,
mis ojos ya eran sus ojos.
Cabalgaba ella de día y de noche
disfrutando de todos los desiertos
con su zumbido victorioso
acompasando mi respiración.
Otra vez regresé al bar Alemán,
a la hora de siempre,
pero sólo observé por las cristaleras
los huecos que no hallé:
todo estaba límpido, barrido,
no había nada cercano, familiar,
tampoco había clientes, ni camareros,
puede ser que tampoco estuviese el bar.
Puse un pie en el espejismo,
pero retrocedí de estampida
en una carrera sin meta.
Una lágrima, tan sólo una,
mereció mi huída.
La contuve hasta el no más,
salió vencida, puntillosa de sangre,
arrebolada, confusa, desvalida,
y se condujo al bosque de mi bigote.
Después, todo fue de lo más rutinario:
me emborraché con unos amigos
para armarme de alegría;
me enamoré de los amores
que tendía a diario en mi cuarto,
sin ventilar por recelo;
me compré camisas a rayas;
y marché al ejercito
sin opción a réplica.
Mi funesta compañera y yo,
inseparablemente,
irreductiblemente,
irremisiblemente,
irrevocablemente,
irreprimiblemente,
irrefrenablemente,
irreversiblemente,
irretractablemente.



Kabalcanty©1980

lunes, 23 de septiembre de 2013

CONCIERTO






- CONCIERTO -
(Diciembre 2011)




                                                       ".... Oigo
                                                         una voz que clarea. Lentamente
                                                         los tejados sonríen cada vez más extensos......"
                                                                      (Luis García Montero)




La música nos rodea, nos empapa
con su paz intravenosa.


Mis neuronas se repliegan,
se ciñen al pacto
y menguan su anarquía.
El cántico es sólo belleza
enramado en lo alto del templo,
tan alcanzable, tan nítido,
tan a mano que se desbarata
en un hálito que me surte
de colores los labios sellados.
Sobre la espalda del pianista
se presta lo mejor de mí,
lo que se escapa a mis palabras,
lo que me olvida del mundo,
el abrazo que doy en la niebla
al compás del grito que me vacía.
Lo imagino como el principio
que urge un umbral cercano
y sólo adolece lejanías,
la torpeza de socavar cielos
sin remover el ascua adosada.


La música nos rodea, nos empapa
con su paz intravenosa.
Me desduda sin responder,
me concilia, me sugiere,
me olvida, me sanea.

Kabalcanty©2011


sábado, 21 de septiembre de 2013

PAUSA





PAUSA



Una página déspota
infringiendo su desdén
desde una crepuscular calma
desbaratándose altanera
con bufido nocturno.
Sé que mis manos callan,
que no hallaran hervor
en el chasquido del día,
que tendré que cubrirlas
con archivos de sueños
que amarillean mi colchón.
Y es que es verano,
la luna se adueña
del confín impreciso
que riela su mensaje.


Kabalcanty©2009