sábado, 8 de junio de 2013






"Tuvimos que llegar a esto para darnos cuenta", te dijiste con la cabeza embotada por el whisky y pensando al tiempo, como si la situación te satisficiera más allá de tu parca moral, que sería una muerte dulce quedarse así y degustar una plácida eternidad. Sonreíste voluptuosamente tendida sobre el espejo que te sostenía. Te percataste que ya amanecía otra vez. "A él", te dijiste, reteniendo una bocanada ácida, "le gustaban los anocheceres". El ilimitado espejo vibró unos instantes antes de elevarse un par de centímetros más.

Kabalcanty©2013

(Fotografía de Gregory Crewdson)

viernes, 7 de junio de 2013

TERRORISMO

                                                        - TERRORISMO -




¿Qué mundo en crisis nos imponen ellos
que nuestras propias heces elevan impuestos?









Sin vicios, sin educación, solamente los sanos
captados por entero a una actividad cautiva
que nos subsista y engendre más zánganos.
La comunicación uniformada y los libros secos
prendidos al otoño sin exilio primaveral.
Las imágenes como dardos inoculados
en la estepa de la inmediatez banal
que nos conforme en el silente griterío
reventadas nuestras neuronas lastimeras.
Ahorcados en la sombra, jubilados sin gracia,
colgados de nuestra baba y mostrados con lamparones
como escoria inservible a extinguir
que exfolien nuestros jóvenes exiliados.

Kabalcanty©2011








                                                            



jueves, 6 de junio de 2013

MÁS DE 1500 DÍAS DESPUÉS







- MÁS DE 1500 DÍAS DESPUÉS -

"... Ha llegado muy pronto ese momento
que juramos mil veces retrasar, el momento
en que estar entre amigos es hablar con nostalgia
de lo que fue en su día ser amigos..."
(De "Las últimas cenas", Vicente Gallego)




A lo largo de la mesa
éramos siete apóstoles de barro
que reíamos en pasado
sin querernos descreer, todavía.
Nos engrandecíamos sin mesura,
como si la palabra no contuviera hecho,
demorándonos en una instantánea
que nos desenlazaba vivos,
intactos tras la carcoma del tiempo
y tan de carne y hueso
como creíamos ambicionar.
Hubo quien exageró y afinó el sarro del óxido,
quien presagió una unión inmortal,
o quien sopesó la desgracia ajena
para sentirse escurridizo en su marasmo,
y hasta quien o quienes, no lo sé,
que supusieron la abolición de su soledad
en la vivencia de fuego de un fósforo.
Pero, a la postre, tornamos al olvido
y nos desvanecimos sin decir o diciendo.
Aquellos porque tropezaron con la mesa,
estos por sibilinos consortes del reflejo
que mermó al paciente ocaso,
otros por exhibirse camaleónicos
sobre una pasarela de expectación desértica,
y todos al fin y al cabo
remezclados en un guiso incomestible
sin vocación de paladar alguno.


Ahora a lo largo de la mesa
se confita el polvo,
se ofrece desigual a todas las ausencias,
a los que braman esperpénticos
al cauce de su fluido barro,
y a los que airean firmes
su incongruencia enajenada
a mediodía, levante, poniente o tramontana,
con viento aún, viento y anhelo.
Y es que a lo largo de la mesa
nunca hubo casi nada.

Kabalcanty©2013



miércoles, 5 de junio de 2013







La contemplación de la velocidad
circundante es una soledad.
El ruido hace valedora a la estridencia
en una extrema comunión
entre complacencia y pereza.
Ladran y ladran para que desistas
y mires cabizbajo las migajas
de lo que mereces por lo que eres:
ser empeñado en ser
alrededor de tanta fugacidad.
Tu sombra tendrá la cabeza
adecuada, la tuya, la propia,
mientras tu cuerpo desmochado
considera la apuesta
de hacer seda junto al gusano.

Kabalcanty©2013
(Lienzo de Wolfgang Lettl)


martes, 4 de junio de 2013





La mentira de color del mundo
era un sol rancio y azulado
conteniendo la juntura del conformismo.
Se escuchaba algún sollozo
a puerta cerrada,
embrujado de un viento
vociferante y molesto,
un aldabonazo fuera de tono.
Nosotros dos, tras besarnos,
despilfarrando toda desesperación,
nos apretamos las manos
y comenzamos a caminar sin tino
como dueños de un destino.

Kabalcanty©2013

(Pintura de Wolfgan Lettl)

lunes, 3 de junio de 2013

DE HALLARSE OBRERO







DE HALLARSE OBRERO


         “ Debajo, la tierra oscura se baña de sangre”
                               (Cesare Pavese)



Esculpido en la complacencia que tiene la monotonía
para con la pesadez de los párpados,
se arrastra sobre juventud efímera tumultuosa.
Escucha, sin oír, los mismos zumbidos en los otros
para hacerle aún más pesado el vértigo
demoledor que comunica su tímpano y su voz,
cavernoso golpeteo que acalla crujiendo billetes.
Le inculcaron la dignidad cotidiana del trabajo,
otros inculcados, hijos de inculcadores inculcados,
carne agreste y arrugada, vaivenes de modorra,
susurros rabiosos en griteríos de muchedumbres,
redondeces, de puro sencillas, inofensivas.
Le poseen ocho horas a puerta cerrada,
asegurándole ganancias, reconocimientos: futuro,
fulgurantes hechizos genéticos acatados,
aún en la más latente rebeldía.
Solo, se mira solo,
en familia, solo; con otros, solo;
induciendo a los azares del juego
al abandono de su casaca zurcida.
Cruje la tierra en su cabeza,
un año más,
el sudor le destiñe el cuerpo
como una burbuja en la superficie,
mientras clavetean los acopiamuertes
los antepenúltimos clavos a su ataúd.
Un notorio suspiro,
apenas un gesto desigual,
consentido en un rictus

que flaquea frente al espejo.

Kabalcanty©1980

(Pintura de Wolfgan Lettl)

domingo, 2 de junio de 2013





Ese rostro que se refleja
con bigote chamuscado
sobre el labio sin guión,
el interrogante escapista
deteriorado en la certeza,
ese a quién pregunto y no soy.


Duradero en el despilfarro
y fijo en la reiteración,
sólo una verruga heredada
lacrimosa en el ojo derecho
y todo el sonoro desconcierto
que me reclama tan desconocido.


Me pregunto: ¿quién soy yo?


Kabalcanty©2013