sábado, 29 de junio de 2013

PUERICIA









- PUERICIA -


Niño solitario que desmenuzaba
soliloquios a un fantasma de siestas
espesas y en vela, musitando silente
preguntas y respuestas al imaginario
del adulto que no sería y presagiaba
en aquel cuarto estival sin ventanas.
Aparecían Jim West, El túnel del tiempo,
Viaje al fondo del mar, Perdidos en el espacio
y el señor Spock enarcando las cejas,
desalojándome de sigilos en el patio,
aquel claustro infinito y libérrimo
donde vociferaba mis miedos sudoroso,
chutando un balón garbancero en una chapa,
jurando oficios bajo la ropa tendida,
o escurriendo amores por una rendija
entre un oído y mis labios, funámbulo
entre el secreto y la mordaz certeza.
Corría, corría, corría de mí, ingenuo,
junto a mi hermana, yo al pico de la terraza
(mi rostro divisando el alto de la cuesta),
esperando a mi madre y a ella, acodado
a la inmediatez del cuartito abuhardillado,
a su olor a óleo, a su sibilino fondo,
a la partícula que expandía tantos juegos
filtrándose por la ojillos taladrados de la puerta.
Temía al pantalón largo como al frío
que encarnaba mis canillas demoliéndolas
bajo el vello, arborizándolas pretéritas
tras un relieve, cada vez más crujiente,
que se hinchaba desconocido a mis espaldas.
Soñaba en invierno con tórridos veranos
y en verano con glaciales pesándome en las orejas;
tenía los ojos cristalinos, sin varices,
y la barriga plana, sin redondear sus bordes.


Kabalcanty©2012
(Collage de Franz Roh)






La pantalla del monitor
articula las sombras,
las agiliza inconstantes
hasta que recuerdo mis sienes
doloridas.

Soy una tajada en el cristal
en la noche exterior
que no me recuerda nada,
no me dice nada,
absorta en sus sonidos diluidos
de todos los días;
luego amanecerá.

Presiento a Clapton,
su blues envolviendo esa sombra
tentacular y movible
que no me cree solo.
Toco la tersura postiza
del cd escrito
y sé que no escucharé música;
acaricio lo que deseo
y me invento antes de la luz,
cuando apenas existo.

Kabalcanty©2013








miércoles, 26 de junio de 2013

ARRIBAR







- ARRIBAR -



En verdad tan de lejos pintaba sugestiva,
sus lucecitas, su música dulce, su fantasmagoría,
un elenco acogedor cimbreando sus caderas
que nos sumía en pausa de atónita índole.
El carril de la Luna sobre las aguas
nos había inculcado durante años y años
una desconfianza albergada en una panza nubosa,
contenida en un aguacero con metralla,
englobada en un soleado destello cegador.
El clamor costero sólo nos cercioraba lo aprendido,
aunque el dolor de los brazos, el desnutrido cuerpo,
tenían fijación en el tumulto llamativo
tan a mano que nos imaginábamos saboreándolo.
A pleno sol desembarcamos, corrimos, festejamos,
comimos, bebimos, fornicamos, dormimos exhaustos.......
Trabajamos, engordamos, nos llenamos de deudas,
y volvimos a soñar cuando en la playa hallamos

los despojos de una barca podrida y maloliente.

 Kabalcanty©2012

martes, 25 de junio de 2013

NOVELAS VERTICALES







"....No quiero moverme de la postura que he adoptado junto a la butaca. Me da miedo que se repare en mí, aunque sea casualmente. Siento calambres en las piernas. Tampoco quiero hacer ruido. No sería lo aconsejable si es que deseo pasar desapercibido. Me escucharía alguien tal vez. Pero ¿es que hay alguien aquí?...."


(Fragmento de mi libro "Novelas verticales: La Raza/ Otho, el inapreciable", http://Kabalcanty.bubok.es )

domingo, 23 de junio de 2013

ZONA CERO







ZONA CERO


Cuando me encuentre, cara a cara, conmigo,
aquí, en el desierto de las cosas sencillas,
deseo saberme íntegro para no doblar la rodilla
y diluirme río que me aconseje ser mar
en inmensidad que no distinga mi boca.
Llevaré la arena seca de las cárcavas
y la retorceré ilusoriamente para hacerla liana.
No dejaré que te acerques nunca,
no permitiré que te infectes del silencio desértico
que arrasa la desolación de la última baza.
Procuraré no pensar, no ser el que fui,
ni siquiera en quien seré desde ya.
Sé que no hay agua, que la noche permanece
entre otros como yo que llegaron
porque el combate nos apeó sin forcejeo.
No debo mirarlos porque supongo que aflige.
Ni cuando se enrosquen para protegerse
de la conciencia que les exigirá recuerdos
como balas consentidas por el ojo de la diana.
Trataré de ser simiente para la broza
que, posiblemente, acallará todo de nuevo.
Sólo un hueco más, un remiendo en el vacío.

Kabalcanty©2010

( Poema de mi libro "En el discurrir de las cárcavas (Una antología poética y un apéndice)", 

viernes, 21 de junio de 2013




La lluvia ha mojado las aceras
Mi piel
Tus labios



El viento ha secado las hojas
Mis manos
Tus intuidos senos



Batallando en el hedor
de un sentimiento
de puro viejo
muerto
detrás de tu imagen
con boca de sexo
y cabeza de paja
fiel



Lluvia y viento
Ahora y antes
Cerebral olvido
Lágrima incesante



Kabalcanty©1980


(Fotografía de Thomas Barbey)

jueves, 20 de junio de 2013




No deseo verte nítida
porque te desvaneces
en un absurdo compás
que predice antes de ser.

Presiento un atardecer
tras la trasera del auto,
un otoñal estremecimiento
que me lleva ininterrumpido
hasta el límite del deseo,
y nunca finiquita,
nunca,
nunca jamás.

Kabalcanty©2013





miércoles, 19 de junio de 2013

EL GRAN ANURO




                       .... Ese sábado fui con la idea preconcebida de que Benigno me ayudara a descubrir el secreto de Vindel. Hasta ese día, nunca le había mencionado el caso;
le había hablado de mi compañero, de Sabina, de Alemany, de Corralejo, de Echazarreta, pero de un modo trivial, contando sólo las bromas o los motes ridículos que nos hacían reir. Confiaba en la sobriedad y en el conocimiento de mi amigo a pies juntillas.
- No sé, Jesu. –me contestó- Es una historia curiosa, pero no tiene por qué ser nada raro. Hay gente que se parece a animales y no es diferente del resto. No sé............... Por ejemplo, “El pelícano” tiene la misma geta que el ave, y pídele a ese saco de sebo que vuele.
                        Nos reímos con ganas.

                        De todas formas, se acercó a la burda estantería que tenía sobre el cabecero de su cama para tomar un libro. Me lo mostró. Se titulaba “Los mitos de Cthulhu” de un tal Lovecraft.....


Kabalcanty.copyright©



( Pasaje de mi libro "El Gran Anuro y otros cuentos", http://Kabalcanty.bubok.es )

martes, 18 de junio de 2013

NO SUENA EL SILENCIO




- NO SUENA EL SILENCIO -


Decidme que el silencio suena,
que no es una ausencia infinita
que nos olvidó en una cuneta
con la sonrisa helada
y la mano extendida.
Que las aguas no se hicieron piedra
tras la memoria del oleaje,
que la nínfula me mostró sus nalgas
y no fue despojo de medusa
que emergía su muerte.
Decidme que todavía os escucho,
que embromamos el perfil de la soledad
con jugueteos de escondite,
que tensamos la maroma del olvido
para tentar un salto olímpico.
Que nos importan las ascuas
porque besamos la pira
y que nos reconocimos en las aceras
cuando se nos negaron los bordillos.
Decidme que me asola la ceguera,
que os vestisteis de lazarillos
cuando mi mirada rodó trasera
y vi espectros que me besaban.
Haced un ruido, hablemos,
soñemos un marco diferente,
seamos lo que nos dijimos..........
Mas no suena el silencio,
no suena,
no suena,
no suena cada vez menos,
ni siquiera el tono del viento,
no suena,

no suena.

Kabalcanty©2012

( Poema de mi libro "En el lapso cíclico de Nannar",  

lunes, 17 de junio de 2013



Con unas migajas de realidad
atrapé la belleza,
aprehendí su paso desbocado
y lo detuve infinito
hasta que mis versos
dejaron un hueco.

Había silencio, color,
predisposición a la euforia,
y mañana siempre era hoy,
sublime, confortable,
una vivencia detenida
sin excusas de más.

Kabalcanty©2013

(Pintura de Francisco Motto)

viernes, 14 de junio de 2013




Sonó desesperado su orgasmo:
vaciarse hacia afuera
temblando laderas
e inquietando aguas.

Aquella última costa
era un inevitable naufragio
y el atardecer una despedida
para desvanecerse de nuevo
y volver a ser creíbles.

Ella seguía gimiendo,
fatigada ya, exhausta,
y él fingía atrapar el tiempo
para demorar la oscuridad.

Kabalcanty©2013
(Lienzo de Fred Einaudi)


jueves, 13 de junio de 2013

DIVINIDAD







- DIVINIDAD -



Cuéntame sobre una tejida ola de mar
que alborote mis oídos sin noticiarios
calados de ponzoña que sé por adquirida
a plazo de cincuenta años y un pico.
Redúceme a cenizas y vuélame insolente
sobre la confianza de la ferviente usura
que agita atrios sobre la vencida espalda
para que le llovizne aguzada caspa
y atraviese sus calcinados ripios.
Encúmbrame para aguarles la alborada,
anochecerles sus neones con mis carcajadas
con ese despilfarro que no comprenden,
que no atan, ni amordazan, ni presienten.

Kabalcanty©2013

(Lienzo de Eddy Stevens)

miércoles, 12 de junio de 2013







Aquella tarde sin hojas
vestida de vellosidades ocres
tamizadas por el tragaluz de octubre
Cuando tus labios
temblaban desacostumbrados
como gajos de naranja
todavía goteando fe
e invictos y ardorosos
en la guerra del amor
Aquella tarde
cuando la garra se engarfió a tu hombro
diciéndote lenguajes de luciérnagas
o de la tersidad de las aguas
incluso  de nubarrones de tormenta


Mucho tiempo de aquella tarde
Recuerdo tu alegría bruñida
al son  todavía  de los colores del juego
y la complaciente pereza por el devenir
Tus manos
largas y firmes como una voluntad
envolvían a las cosas en la sumisión
Vivías para ti fuera de ti
Aquella tarde            Aquella tarde

                                       Aquella tarde de puro negro
                                       contrapunto de visiones
                                       pulcramente atildadas
                                       y mullidas en la suavidad del cuerpo
                                       te esperaba sibilina la arcada
                                       que vació la caja
                                       dónde guardabas
                                       aquellas medias lunas
                                       que prendías distraídamente
                                       del celeste




Kabalcanty©1981

lunes, 10 de junio de 2013



La noche sobre Berlín es un escenario opaco tras la función.
Oscurece antes el silencio entre el acontecimiento de unos pasos atrevidos que fingen su palabreo en un acartonado eco desfallecido.
Un cielo de pintura plástica que gotea exprimiendo un sollozo,
una inmensidad anhelada que humea la barbarie luminotécnica
junto al gargajeo de un motor de contenida cilindrada.
Esta noche es un trance,
me atrevo como espectador insólito,
y las entorchadas farolas estiran sus cabezas tajantes
hasta que se silencia un taconeo ulterior.

Kabalcanty©2013


( "Nocturno Berlín", fotografía de mi amiga Carnhy Hernández, copyright©CarnhyH.All rigths reserved Mayo 2013)


domingo, 9 de junio de 2013







Estás sin estar,
toda rodeada de voces
o callada sin boca,
sonando a media voz
lo insoportable
o percutiendo una lágrima
orillando un mar dulce
que ocurre tan distante
y de veras moja inmediato.
Cautelosa, a veces,
explosiva de aguaceros, también,
urges al monólogo
frente a la sombra,
frente a la silla vacía que asienta
el polvo que sólo ahueca
la mano inservible,
                                       el reclamo que te abanica,
                                       el vaivén efímero,                                                  
                                       soledad.


Kabalcanty©2013
(Pintura de Jorge Gallego)


sábado, 8 de junio de 2013






"Tuvimos que llegar a esto para darnos cuenta", te dijiste con la cabeza embotada por el whisky y pensando al tiempo, como si la situación te satisficiera más allá de tu parca moral, que sería una muerte dulce quedarse así y degustar una plácida eternidad. Sonreíste voluptuosamente tendida sobre el espejo que te sostenía. Te percataste que ya amanecía otra vez. "A él", te dijiste, reteniendo una bocanada ácida, "le gustaban los anocheceres". El ilimitado espejo vibró unos instantes antes de elevarse un par de centímetros más.

Kabalcanty©2013

(Fotografía de Gregory Crewdson)

viernes, 7 de junio de 2013

TERRORISMO

                                                        - TERRORISMO -




¿Qué mundo en crisis nos imponen ellos
que nuestras propias heces elevan impuestos?









Sin vicios, sin educación, solamente los sanos
captados por entero a una actividad cautiva
que nos subsista y engendre más zánganos.
La comunicación uniformada y los libros secos
prendidos al otoño sin exilio primaveral.
Las imágenes como dardos inoculados
en la estepa de la inmediatez banal
que nos conforme en el silente griterío
reventadas nuestras neuronas lastimeras.
Ahorcados en la sombra, jubilados sin gracia,
colgados de nuestra baba y mostrados con lamparones
como escoria inservible a extinguir
que exfolien nuestros jóvenes exiliados.

Kabalcanty©2011








                                                            



jueves, 6 de junio de 2013

MÁS DE 1500 DÍAS DESPUÉS







- MÁS DE 1500 DÍAS DESPUÉS -

"... Ha llegado muy pronto ese momento
que juramos mil veces retrasar, el momento
en que estar entre amigos es hablar con nostalgia
de lo que fue en su día ser amigos..."
(De "Las últimas cenas", Vicente Gallego)




A lo largo de la mesa
éramos siete apóstoles de barro
que reíamos en pasado
sin querernos descreer, todavía.
Nos engrandecíamos sin mesura,
como si la palabra no contuviera hecho,
demorándonos en una instantánea
que nos desenlazaba vivos,
intactos tras la carcoma del tiempo
y tan de carne y hueso
como creíamos ambicionar.
Hubo quien exageró y afinó el sarro del óxido,
quien presagió una unión inmortal,
o quien sopesó la desgracia ajena
para sentirse escurridizo en su marasmo,
y hasta quien o quienes, no lo sé,
que supusieron la abolición de su soledad
en la vivencia de fuego de un fósforo.
Pero, a la postre, tornamos al olvido
y nos desvanecimos sin decir o diciendo.
Aquellos porque tropezaron con la mesa,
estos por sibilinos consortes del reflejo
que mermó al paciente ocaso,
otros por exhibirse camaleónicos
sobre una pasarela de expectación desértica,
y todos al fin y al cabo
remezclados en un guiso incomestible
sin vocación de paladar alguno.


Ahora a lo largo de la mesa
se confita el polvo,
se ofrece desigual a todas las ausencias,
a los que braman esperpénticos
al cauce de su fluido barro,
y a los que airean firmes
su incongruencia enajenada
a mediodía, levante, poniente o tramontana,
con viento aún, viento y anhelo.
Y es que a lo largo de la mesa
nunca hubo casi nada.

Kabalcanty©2013